En nuestro mundo en rápida evolución, los adultos mayores se ven obligados a desenvolverse en entornos diferentes y desafiantes, que exigen nuevas aptitudes y actitudes que sólo pueden adquirirse mediante la educación y la formación. A pesar de los muchos esfuerzos realizados por las instituciones de la UE para promover el aprendizaje permanente (AP), todavía existe una gran parte de la población, concretamente los adultos mayores, que se está quedando atrás. La educación de adultos es esencial para animar a los mayores a ser más activos y participativos en las esferas social y cívica.
Los socios han visto en ello una oportunidad para debatir la interseccionalidad del género y la vejez y comprender el pasado, la historia y los valores comunes de la UE a través de este prisma. El proyecto utilizará todo este bagaje y legado cultural como motor tanto para el desarrollo de las competencias profesionales de los educadores de adultos como para impulsar la motivación de los adultos mayores para participar activamente en actividades de Aprendizaje Permanente.